Empieza por tu forma de vivir
No hay una cifra única que sirva para todos. La ubicación, el tipo de vivienda, el uso de aire acondicionado y la frecuencia de salidas cambian el total. Esta guía es una plantilla para reunir precios, no una estimación de nuestros gastos personales.
| Partida | Qué debes incluir | Cómo comprobarla |
|---|---|---|
| Vivienda | Alquiler y gastos incluidos | Oferta y condiciones por escrito |
| Suministros | Luz, agua, internet y datos | Tarifas y consumos de la vivienda |
| Comida | Compra, agua para beber y comidas fuera | Tu cesta habitual y tus hábitos |
| Transporte | Desplazamientos, combustible y mantenimiento | Trayectos reales durante una semana |
| Salud | Seguro, gastos no cubiertos y medicación habitual | Presupuesto y condiciones de tu póliza |
| Estancia | Trámites que correspondan a tu situación | Información y tasas oficiales |
| Vida diaria | Ocio, mascotas y compras para la casa | Registro de gastos |
Lo que se paga al llegar
Separa del gasto mensual la fianza, los posibles adelantos, el traslado inicial, el mobiliario y las instalaciones. Así no confundirás un primer mes caro con el coste de los meses siguientes.
Pagos que no llegan todos los meses
Anota renovaciones, viajes, mantenimiento y compras de sustitución. Puedes dividir los importes anuales conocidos entre doce para reservar una cantidad cada mes.
Una fórmula sencilla
Mes habitual = vivienda + suministros + comida + transporte + salud + vida diaria + provisión para gastos ocasionales.
Mantén aparte un margen para imprevistos que se ajuste a tu situación.
Trabaja primero en pesos
Registra los precios locales en PHP. Si necesitas compararlos con euros, utiliza el cambio del día e incluye las comisiones que te aplique tu banco o servicio de cambio. Una cifra en euros de un vídeo antiguo no representa necesariamente el coste de hoy.
Comprueba tus cifras con una estancia de prueba
Guardar los tickets y apuntar los pequeños pagos ayuda a detectar partidas que pasan desapercibidas. Compara un mes normal con una semana de vacaciones: no tienen por qué representar el mismo ritmo de gasto.